Cosas que llegan, y alguien que las atiende. Mientras llegue menos de lo que sale, todo va bien. Pero cuando las dos cifras se acercan, la espera no crece poco a poco: se dispara. Y eso pasa mucho antes de estar al 100%.
Qué mirar: ve de Tranquilo a Hora punta y luego a Al límite. Del 50% al 85% de ocupación la cola ya se ha multiplicado por seis, y del 85% al 97% se va de las manos. Nadie está trabajando peor: solo hay un poco más de trabajo. Por eso un sistema al 95% no está «bien aprovechado», está a punto de caerse.